ENTREVISTA A CARMEN MORENO MARTÍN, POR RICARDO DELGADO HERBERT

CARMEN MORENO MARTÍN

 “HANNAH”

Dedicada a todos los artistas tamaulipecos

 

Entrevistada por:

Ricardo Delgado Herbert

 

“Agradezco tu entrevista y compartirnos parte de tu vida, colmada de  humildad, lucha, y sinceridad  con el arte.” –Hannah

 

 

carmen

 

 

1. Carmen Moreno Martín, háblanos sobre tu vida. ¿Cómo incursionaste en tu profesión? ¿Y qué haces actualmente?

Nací en Barcelona, España, el 25 de mayo de 1949, pero con muy poquitos años salí de allí  para Argentina, donde cursé la primaria,  y luego para Alemania, donde cursé la secundaria. Mi padre era argentino y mi madre alemana-judía. La licenciatura en medicina la curse en Madrid, España y tras una especialización en  enfermedades infecciosas y tropicales hecha en Paris, Lovaina y Hamburgo, partí para África en Enero de  1973, hasta Agosto de 1978. A la vuelta realicé la licenciatura en Psicología en Madrid y la especialización en psicoanálisis entre Madrid y Zurich. Desde entonces resido en la comunidad de Madrid, España, primero en Las Rosas y últimamente en estos seis años resido en El Escorial.

Aparte de los cinco años trabajados como cooperante médico en África, y después de mi regreso, he trabajado cómo docente de enseñanzas medias primero y luego universitaria. Como médico durante mi formación de psicóloga y de psicoanalista, y como psicoterapeuta, después, compaginándolo  con la docencia universitaria.

En 1980 tuve mi primera experiencia con el cáncer. Era muy joven y supuso un gran impacto para mí, pero afortunadamente lo pude superar. Volví a encontrarme con él cáncer en 1996 y en 2002 con los mismos resultados: la superación.
En 1994 tuve un grave accidente que motivó una jubilación anticipada con gran invalidez, lo que supuso la finalización de mi vida profesional. Gracias a múltiples intervenciones quirúrgicas y mucha rehabilitación puedo tener cierta autonomía de movimiento, pero tengo secuelas serias que me inhabilitan bastante.

Nunca me casé ni tuve hijos. Los pacientes y las palabras pasaron a ser, en cierta forma, mis hijos del espíritu.

Desde que tengo uso de razón, escribo. Pero pasé a escribir de un modo más sistemático durante mis años de formación médica, y en África.

Hasta hoy tengo 12 libros escritos, dos poemarios y otro libro más de decálogos; pero publicados sólo uno en dos ediciones; la realidad es que son dos libros, porque corregí y amplié tanto la segunda edición de “Las máscaras del yo” que la segunda, aunque con el mismo título, resultó otro libro. Mis experiencias con editoriales han sido nefastas, y nunca he cobrado ni un céntimo de ninguno de los libros -menos mal que no he tenido que sobrevivir con ello, ¡jajaja!


2. Coméntanos sobre tu encuentro con la literatura. ¿Qué es lo que ha marcado tu vida hasta nuestros días?

                Para mí la literatura es una herramienta, un medio de expresión, como la música o cualquier otro; no un fin en sí misma. En ese sentido no puedo decir que sea la literatura lo que me ha “marcado” Si tengo que elegir algo que haya marcado mi vida significativa y relevantemente, sería mi paso de cinco años por África, trabajando de médico cooperante; por todo lo que me dio, por la ruptura con el etnocentrismo, por la apertura a otras culturas y por el contacto brutal con la injusticia y la miseria; con el hambre y con la muerte.

 

3. ¿Quiénes son tus escritores favoritos en el mundo de la literatura que han dejado huella en tu obra?

Francamente no sé, de todo cuanto he leído habrá mucho que sin duda haya dejado una profunda huella en mí, porque en un sentido o en otro todo cuanto se lee deja su impronta en nosotros; pero no podría precisar qué exactamente. Me vienen a la memoria unas palabras en verso de la gran poetisa estadounidense Louise Glück:

 

Los poemas no perduran

como objetos, sino como

presencias. Cuando lees

algo que merece recordarse,

liberas una voz humana: devuelves

al mundo un espíritu compañero.


Yo leo poemas para escuchar

esa voz. Escribo para hablar

a aquellos a quienes he escuchado.

 

Lo mismo se podría decir de todo texto. Todo contribuye a la decantación de las ideas, a la inclinación del carácter, a la búsqueda del sentido de la vida y a la elección de caminos… y así lo siento yo también en cierto modo, cómo presencias. 

Pero, sinceramente, no sé, repito,  qué habrá dejado mayor o menor huella en mi y tenido importancia mayor o menor, con relativa impronta en mis modos de construir mi vida.  Ni siquiera puedo hablar de “mi obra” como una obra de literatura, busco la belleza y la estética pero no como fin, tal vez, y con perdón de lo pretencioso que pueda sonar, sí puedo considerar mi aportación, mi obra, cómo una obra comprometida con lo humano, con su devenir, con nuestro guión cotidiano; pero no cómo una obra de literatura… Mi escribir creo que debe enmarcarse no tanto en la literatura ni en mi esfuerzo en ese campo, como en el trabajo social, en la denuncia, en el trabajo por conseguir una humanidad distinta, más solidaria, con mayores grados de libertad y de igualdad, con más justicia y más fraternidad. Ese es, al menos, mi objetivo cuando me pongo a escribir, ese y el de comprender y mitigar el sufrimiento humano, el mío y el de tantos,  el de apoyar la vida cada día, en suma, el compromiso con lo humano. Confieso que, por más que me siento poeta, porque poesía y vida son inseparables para mí, la literatura como tal no me interesa demasiado a no ser como una herramienta de transmisión, cómo un arma cargada de futuro, al decir de Celaya, con cuyas palabras desearía poner fin a esta entrevista, si tú me lo permites, Ricardo.

En cuanto a escritores favoritos, tendría que citar a tantos…  dejaré constancia de algunos sin que eso quiera decir que son “favoritos” sobre otros muchos. Así, puedo citar a franceses como Antonin Artaud, a André Salmon, a Guillaume Apollinaire, a Jean Arp. A Reiner María Rilke –que aunque nació en Praga, fue uno de los poetas de mayor transcendencia de la literatura alemana. A Friedrich Hölderlin y Bertolt Brecht, de Alemania. A los poetas anglófonos John Keats, Thomas Hardy, William Morris, Walt Whitman, Thomas Stearns Eliot, Charles Bukowski, Langston Hughes. A los poetas españoles de 1898 y de 1927, nombres conocidos y mujeres olvidadas como Concha Méndez y otras. A poetas latinoamericanos como  José Martí y Nicolás Guillén, Silvio Rodríguez de Cuba. Vicente Huidobro, Violeta Parra, Gabriela Mistral, Clara Rosa G,  de Chile. Pedro B. Palacios Almafuerte, Alfonsina Storni y Juan Gelman, de Argentina. Mario Benedetti y Juana de Ibarborou, de Uruguay.  Amado Nervo, Jaime Sabines y José Juan  Tablada de México. Anfisa Osinik, nacida en Siberia y residente en México. Gioconda Belli, de Nicaragua. Roque Dalton, de Salvador… y muchos otros más cuya lista sería interminable. Pero, sin duda, los textos que mayor huella han dejado en mí, no proceden tanto de la literatura como de la filosofía y del compromiso social; del socialismo real, del anarquismo, los clásicos presocráticos… Y tantos y tantos que si supusieron verdaderos mojones en mi camino.

 

 4. ¿Cómo nace Hannah? ¿Es un seudónimo en tu blog o lo manejas como nombre artístico en el ciber espacio?

Hannah se llamaba mi abuela materna. No la pude conocer. Los nazis me lo impidieron. De modo que utilizar su nombre como seudónimo es una manera de homenajearla a ella y a todos los que con ella fueron exterminados en el Holocausto. En la red, y siempre que uso un seudónimo, Hannah es mi alias.

 

5. Hannah, háblanos de tu espacio serrizomático:

Soy bastante torpe para eso de la informática. Cuando nació el Blog, en realidad trataba de dejar un comentario a un artículo de un Blog amigo y sin casi darme cuenta había creado un Blog en Blogger. Corría 2005, allá por mayo. Lo de “serrizomático” se lo debo a una compañera del Foro Ajoblanco –en el que participaba muy activamente y que ya no existe– que me llamaba así: “rizomática”. Y ya que tenía un Blog, decidí compartir lo que había escrito a lo largo de mi vida y lo que siguiera escribiendo; lo que sigo escribiendo hasta hoy. El espacio pretende ser eso, un lugar de encuentro en libertad. Un lugar para compartir y crecer. No otra cosa.

 

 6. ¿Qué propones en el quehacer literario español?

Me temo que nada o muy poco. No me siento autorizada en ese ámbito –el de la literatura– cómo para lanzar propuestas… En realidad, ni siquiera en los ámbitos de la medicina, de la psicología, del psicoanálisis o de la psicoterapia en general, ámbitos que constituyeron mi profesión, me siento autorizada para proponer nada, y, a decir verdad, he propuesto bien poco. Quizá un proceso terapéutico que bauticé “R.R.R.” (Recordar, Revivir, Reconciliar) y que nos sirvió a muchos –a mí como terapeuta, y a quienes acompañé como “pacientes” – para caminar y crecer un poco más.

Sólo he publicado un libro –en dos ediciones– y la experiencia no salió demasiado bien. “Las máscaras del yo o de robot a persona” se intitularon las dos ediciones. Se vendieron bien, pero tuve problemas y no he vuelto a publicar, que sí a escribir. He realizado algún intento –tímido intento– de buscar editorial, sin mucho esfuerzo ni convencimiento, la verdad. Y nunca me he presentado a premio alguno. Las editoriales a las que envié en su momento algunos de mis libros, me los devolvieron diciendo “son buenos, pero nuestros compromisos no nos permiten su publicación, siga buscando”. No seguí buscando. Tal vez lo que escribo no sea comercial o quizá escribo fatal, aunque puede que como no tengo “padrinos” no me bauticen. Tampoco yo he puesto mucho empeño –más bien ninguno– en publicar. No me gusta comercializar con la cultura, me gusta el Copy Left, lo cual no quiere decir que acepte el plagio, porque si yo pongo a disposición de todo el mundo, de manera gratuita, lo que pienso, creo –de crear–, y escribo, lo mínimo que se puede hacer si se decide utilizar mis textos, es citarme como autora y citar la fuente.

Es cierto que escribo poesía, cuentos, narrativa y demás, pero mi objetivo al escribir no es la literatura, sino lo social, esto es: el compromiso social. Pero volviendo a la pregunta sobre mi propuesta en el quehacer literario español, quiero precisar que no es en ese ámbito, el de la literatura, dónde me interesa que mis palabras suenen y resuenen, sino en el ámbito de la cotidianeidad humana en tanto puedan suponer una pequeña luz en el camino de cada cual… Proponer es algo muy serio y cada uno debe buscar sus propias propuestas.


 7. Nos enteramos de la penosa situación en la que el  actual director del Instituto Tamaulipeco para la Educación de los Adultos, Ramón Durón Ruiz, plagió tu obra adjudicándosela como su propiedad intelectual. ¿Es la primera vez que sufres algo así?

El señor Durón no sólo plagió uno de mis decálogos, sino dos –hasta dónde se–: el Decálogo del buen humor y el Decálogo del sonreír. Ambos son míos y los “robó” de mi bitácora “serrizomático”, quedándose tan ancho, al declararlos suyos. Pero como decía, fueron dos los decálogos plagiados por este “señor”, no uno. Es cierto que el sólo se “disculpó” –como puede leerse– por uno de sus plagios, y es que a la gente deshonesta le cuesta asumir sus fechorías siempre. Desconozco si alguien más ha plagiado mis textos. No descarto el que haya podido ser así, pero no lo sé.

 

Decálogo del buen humor:

http://serrizomatico.blogia.com/2007/053102-decalogo-del-buen-humor.php

 

Decálogo del sonreír:

http://serrizomatico.blogia.com/2007/102502-decalogo-del-sonreir.php

 

  8. ¿Qué hay que hacer cuando un gobernador o funcionario público se desentiende del compromiso moral con sus artistas? ¿Sucede también en España?

Claro que en España también sucede. Y lo peor: no sólo se desentienden del compromiso social con el arte y sus artistas, sino con toda la ciudadanía. ¿Qué hacer en esos casos? Actuar de manera comprometida. Tomar las riendas de lo que debe ser una ciudadanía responsable. Denunciar, manifestarse, no delegar responsabilidades. Actuar con todos los medios y recursos que la acción civil pacífica pone a nuestra disposición para hacer prevalecer nuestros derechos humanos y ciudadanos. Es la única vía. No callar ante la injusticia es no sólo un derecho, sino un deber inalienable.

 

9. ¿Sabes, que tu manera de denuncia a través de todos los medios de comunicación que te brindaron su apoyo, ha motivado a mucha gente, que al conocer tu caso de plagio en Tamaulipas, te apoyó y se identificó contigo moralmente, ¿que nos podrías compartir para no quedarnos callados ante las injusticias?

El silencio ante la injusticia –ya sea ésta pequeña o grande– nos degrada. Nos hace indignos. Mina nuestra humanidad y nos convierte en bestias egoístas. Nos hace dependientes, esclavos e incluso cómplices de los abusos de poder –sean los que fueren– y nos impide ser, reduciéndonos a la condición de siervos que viven y están siempre cabizbajos y agachados –cuando no sobornados y untados- .Por el silencio nos convertimos en ciudadanos del miedo y en agentes favorecedores de la insolidaridad, de la desigualdad, del ultraje y de la desvalorización y vaciamiento de la ética. Tal vez a alguien le resulte cómodo transitar así por la vida. A nadie juzgo; pero yo no puedo. En cuanto a la motivación que haya podido suponer mi denuncia para os tamaulipecos, si les ha servido para crecer y recuperar su dignidad, para luchar por sus derechos, lo celebro muchísimo.

 

10. Nos gustaría verte escribir en algunos medios de prensa electrónica de Tamaulipas. ¿Te han invitado a participar? ¿Te gustaría hacerlo?

Sí, me gustaría colaborar en medios mexicanos, ¿cómo no? “Hoy Tamaulipas” me invitó a hacerlo y fue el único. Sin embargo, mis circunstancias actuales de salud me restan mucho tiempo, de modo que yo os invito a ti y a todo el que quiera publicar algo mío en sus páginas –siempre de modo altruista, sin fines comerciales y citando fuente y autoría, claro– a que se pasee por “serrizomático” y lo tome, al igual que lo hacen algunos medios digitales de mi país y de otros.

 

 11. Aparte de escribir en tu espacio de “serrizomático”, ¿tienes algunas otras publicaciones de tu obra en otros medios de comunicación en España?

Aparte de los dos libros publicados, debo citar a LQSomos –diario digital español que publica gran parte de lo que escribo junto a Canarias Insurgente, a bitslibres, y Proyecto Matrix, principalmente. A todos ellos les doy mis más expresivas gracias.

 

  12. ¿Algún mensaje final que nos quieras compartir Hannah a  todos los artistas de Tamaulipas?

Sencillamente decirles que, como sin duda ya saben, el arte en todas sus facetas y modalidades es, al decir del poeta, una verdadera arma de unión entre los pueblos, de concienciación, de solidaridad, de crecimiento, de denuncia y en suma, de transformación del mundo. Tengo el convencimiento de que el arte es la mejor de las armas de presente y de futuro. La única arma que implica crecimiento y tiende verdaderos puentes de paz. De modo que, cada uno en nuestro ámbito, me deseo y les deseo que podamos seguir siendo buenos “soldados” hasta nuestro último aliento de vida.

Quisiera terminar, a modo de resumen de esta entrevista, con las palabras de Gabriel Celaya:

 

La poesía es un arma cargada de futuro

 

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante

mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,

fieramente existiendo, ciegamente afirmando,

como un pulso que golpea las tinieblas,

 

Cuando se miran de frente

los vertiginosos ojos claros de la muerte,

se dicen las verdades:

las bárbaras, terribles, amorosas crueldades:

 

Se dicen los poemas

que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,

piden ser, piden ritmo,

piden ley para aquello que sienten excesivo.

 

Con la velocidad del instinto,

con el rayo del prodigio,

como mágica evidencia, lo real se nos convierte

en lo idéntico a sí mismo.

 

Poesía para el pobre, poesía necesaria

como el pan de cada día,

como el aire que exigimos trece veces por minuto,

para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

 

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan

decir que somos quienes somos,

nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.

Estamos tocando el fondo.

 

Maldigo la poesía concebida como un lujo

cultural por los neutrales

que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.

Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

 

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren

y canto respirando.

Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas

personales, me ensancho.

 

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,

y calculo por eso con técnica, qué puedo.

Me siento un ingeniero del verso y un obrero

que trabaja con otros a España en sus aceros.

 

Tal es mi poesía: Poesía-herramienta

a la vez que latido de lo unánime y ciego.

Tal es, arma cargada de futuro expansivo

con que te apunto al pecho.

 

No es una poesía gota a gota pensada.

No es un bello producto. No es un fruto perfecto.

Es algo como el aire que todos respiramos

y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

 

Son palabras que todos repetimos sintiendo

como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.

Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.

Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

 

Gabriel Celaya, Poesía urgente

 

Mis estimados lectores, deseo que ingresen a este enlace  y conozcan ustedes mismos  su obra: http://serrizomatico.blogia.com/ 

Por mi parte, mi querida Carmen, agradezco desde México este acercamiento a tu persona, y tu disposición desde España. Recibe con mucho afecto desde México, como tú bien lo dices, ¡un gran abrazo libertario!

 

 

Anuncios

5 pensamientos en “ENTREVISTA A CARMEN MORENO MARTÍN, POR RICARDO DELGADO HERBERT

  1. Querido Ricardo, gracias de corazón por publicar la entrevista que me hiciste. Ahora estoy empeorada, tengo pendiente muichas pruebas difíciles y una delicada intervención quirúrgica de estenosis de canal lumbar que me comprime médula más radiculopatías y otras cosas. Además, tengo otras cosas graves que me mantienen en reposo absoluto en cama y sólo puedo utilizar el portátil -como ahora- si algún amigo o amiga me ayuda. Pero ya sabes: hierba mala nunca muere y yo soy “malísima” Ya verás como en unos meses he salido también de todo esto.
    Un abrazo libertario lleno de afecto.
    Carmen Moreno Martín
    alias Hannah

  2. Hace un año aproximadamente que encontre gracias a un buen amigo el blog de Hannah, es decir, de Carmen, tuve la maravillosa oportunidad de leer sus letras, sus ideas muy bien penssadas, quedé conmovida por la belleza de su decir con total claridad y vehemencia acerca de lo humano y de lo que nos puede hacer humanos humanizados, poesía, canciones, cuentos, anarquismo y demás, ahh!! su amor y agradecimiento a sus mascotas…..
    Hoy 14 de mayo del 2010, recordé a serizomático y sentí una necesidad imperante de localizar el blog de Hannah-Carmen, siento impotencia al notar que fue dado de baja, me entristece pensar qu ya no está, que ya haya partido, pero a la vez, no puedo dejar de agradecer la oportunidad de haberle leído y decajar un comentario en su espacio,
    Que nuestro Señor te bendiga en donde quiera que estés, me alegro de no olvidarte, un beso, un profundo y fuerte abrazo, espero algún día volverte a encontrar. Y, gracias, muchas gracias por regalarnos tu gran sabiduría y tu gran calidad humana,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s