La heróica e histórica ciudad de Cuautla

Una invitación del Consejo de Cronistas me llevó este fin de semana a visitar la Ciudad de Cuautla, en el municipio del mismo nombre, al oriente de nuestro estado de Morelos.

Es curioso como, perteneciendo a un mismo estado y estar localizadas a sólo unos 40 minutos, en coche, una de otra, se trata de dos conglomerados urbanos de tan diferente fisonomía.
Cuernavaca, es esencialmente turística y cosmopolita, mientras Cuautla, pese a sus numerosos balnearios y hoteles es, en esencia una ciudad histórica, que poco a poco se ha hecho consciente de que su mayor atractivo para el visitante, está justamente en el rescate y conservación de su historia. Escenario de uno de los más terribles episodios de la Guerra de independencia; “El Sitio de Cuautla” y de la gesta heroica del General Emiliano Zapata; “La Revolución Mexicana”, tiene Cuautla mucho de que estar orgullosa, y sobre todo la obligación de preservar los sitios relevantes de ambos momentos trascendentes del devenir histórico de la Nación Mexicana.
La Heroica e Histórica Cuautla es la ciudad cabecera del municipio de Cuautla y forma parte del área metropolitana de Cuautla que comparte con los municipios de Ayala (Anenecuilco) y Yautepec (Oaxtepec) Su nombre en lengua náhuatl “Kuahtlán” significa arboleda o bosque, su etimología proviene de “Kuah- uit”l, árbol, palo o madero”, y “tlan-tli”, abundancia, y se traduce como: arboleda o bosque. Es la segunda ciudad más importante del Estado de Morelos. Tiene una población de 160,285 habitantes, y en su área metropolitana cuenta con una población de 383, 010 habitantes siendo la segunda conurbación más importante en el Estado sólo superada por la Zona Metropolitana de Cuernavaca.

El sitio de Cuautla
El Cultivo de la caña de azúcar y la fundación de los trapiches, convertidos en ingenios, para fabricar azúcar, piloncillo, aguardiente, etc., convirtió a los legítimos propietarios de las tierras, en jornaleros de las haciendas. No obstante, el auge adquirido por Cuautla lo elevó de categoría llegando a tener Alcalde Mayor e independizarse de Oaxtepec. El General Morelos llega a Cuautla: Los notables triunfos del General Morelos sobre los ejércitos virreinales, lo trajo a Cuautla en diciembre de 1811 y le vio muchas posibilidades para sostener aquí un enfrentamiento y esperar la posibilidad de pasar a la Ciudad de México; sin embargo, dejó allí al Gral. Leonardo Bravo para iniciar la fortificación del pueblo, y él con su ejército partió a Tenancingo, donde se enfrentó al realista Porlier a quién derrotó y le quitó todo el armamento, prisioneros y alimentos. El general regreso a Cuautla el 7 de febrero de 1812 y dispuso continuar las fortificaciones pues había llegado a México su principal enemigo: Calleja que recibiría órdenes del Virrey Venegas para acabar con Morelos que tanto perjuicio había producido a los virreinales. Morelos dividió a Cuautla en sectores: 1o. San Diego con Hermenegildo Galeana, 2o. Santo Domingo con el Gral. L. Bravo y 3o. Buenavista con Mariano Matamoros. Calleja llegaba por el noreste a Pazulco el 17 de febrero de 1812 y el 18 “reconoció” Cuautla y sus fortificaciones y resolvió asaltar el pueblo el 19, y así lo hizo: dividió su ejército en cuatro columnas: para asaltar Cuautla por cuatro lugares diferentes. 1a.- El granadero con Pedro Segarra asaltó la trinchera norte en donde fallecería el realista de propia mano de Galeana. 2a.- Juan N. Oviedo de San Luis trataba de instalar una batería de cañones, él y sus acompañantes fueron mortalmente heridos durante la defensa de las azoteas del convento de San Diego. 3a.- El provincial de Guanajuato con su jefe Conde Diego de Rul esperaba asaltar la trinchera de El Encanto, pero ahí estaba el joven Narciso Mendoza que con su cañonazo arrasó buena parte del batallón e hirió mortalmente a Rul. 4o.- El Conde de Alcaráz orado a cañonazos la pared poniente de la huerta del convento de San Diego, se introdujo con un cañón de grueso calibre y su dotación y los defensores del Convento acabaron con todos incluido Alcaráz. Calleja se posesionó al frente del primer arco del acueducto de Buenavista y ahí sufrió angustias viendo pasar a sus soldados cargando muertos y heridos y al saber las grandes bajas sufridas por sus cuatro columnas, él mismo estuvo en peligro de morir por una bala de sus mismos cañones. Ordenó regresar a su campamento en Cuautlixco. El 29 de febrero se le unió al General Ciriaco de Llano fracasado también en Izucar, Puebla., para reforzar a Calleja que no había vuelto a asaltar Cuautla debido a la defensa heroica de los insurgentes de Morelos, antes de lo cual creyó el realista que correrían los vuestros viéndolo lucir su uniforme de gala. Juntos Calleja y De Llano resolvieron sitiar y circunvalar Cuautla. El 10 de marzo se inició el bombardeo que convirtió en ruinas el pueblecito; cortaron el agua del Canal de Xochitengo que surtía a la gente, y los pocos alimentos que almacenaron pronto se terminaron y señorearon el hambre y la sed azotando terriblemente el pueblo y al ejército Insurgente; pero Morelos reunió a su noble ejército y rompió el sitio la madrugada del 2 de mayo de 1812, burlando a Calleja.

Las huellas del sitio
Conserva Cuautla numerosas muestras de la heroica gesta y de su general como: El Monasterio de Santo Domingo (1580) que, en 1812, fue cuartel general de los hermanos Víctor y Leonardo Bravo. El Museo José María Morelos y Pavón que en 3 salas exhibe documentos, armas, estandartes y monedas del Sitio de Cuautla. A este sed agrega el nuevo Museo en la Antigua Estación de Ferrocarril, que fue inaugurada el 18 de Junio de 1881, en lo que fuera la huerta del Convento de San Diego, que fungió como cuartel de las fuerzas del General Morelos.
Otros museos son el de Anenecuilco, y el de Tlaltizapán, que junto con la hacienda de Chinameca, donde fue asesinado el general Zapata, y el Mausoleo (Cuautla) donde está enterrado, forman la ruta imprescindible para quien quiere visitar los lugares históricos del héroe revolucionario.
Otra característica singular de la ciudad de Cuautla es el nombre de las calles, que parecen relatar la historia misma con su memoria viva: Así tenemos: Ayuntamiento de 1829, De las Balas, Intrépida Barragana, (personaje que merece capítulo aparte), Batalla 19 de Febrero, Traición Capitán Manzo, 2 de Mayo, y muchas más.
Es el cuautlense excelente anfitrión, orgulloso de su historia, activo e industrioso, a quienes agradezco su hospitalidad.

El prietito en el, arroz
No puedo dejar de señalar a quienes considero mis amigos, una epidemia que se inicia aquí, en Cuernavaca, pero que parece estar contagiando a las demás ciudades del estado. ¡Las nuevas esculturas, monumentos y murales! Tiene la zona 2 estupendas esculturas de Xerxes Díaz, el Zapata de Chinameca y el Quetzalcoatl. Cuautla se ha propuesto incrementar su amueblamiento urbano con unas 70 esculturas, pero ¿Sería posible que estas obras se llevaran a cabo mediante concurso? ¿Qué hubiera un Consejo Cultural de especialistas en la materia? Así se podrían evitar gafes como el mural de Zapata, que más que nuestro general parece Rambo, además de no ser técnicamente un mural; o el monumento de la Plazuela de la Revolución del Sur, que representa un Zapata envejecido, con chal o rebozo (truco para no modelar la espalda) y con unas extrañas plantas entre las piernas que sirven para darle una mayor superficie de apoyo ya que seguro el “escultor”, cuyo nombre ignoro, no pudo lograr que se sostuviera en las dos piernas. ¡Cuautla se merece mejores monumentos.

Por María Gabriela Dumay, el 01-12-2010.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s